jueves, 29 de mayo de 2008

Franziskaner Heffe Weissbier

Una gran birra de trigo


Hoy voy a hablar de la cerveza Franziskaner Weissbier. Alemana, de Baviera para más señas, y de las cervezas no palaciegas más antiguas de Europa. Se trata de una Weissbier de alta fermentación, pues a diferencia de lo habitual, aparece como ingrediente el trigo, aparte de la cebada. Al contar con levadura, esta cerveza no cumple estrictamente con la ley Alemana de pureza de 1516. La presencia de levaduras de trigo da a la cerveza una mayor suavidad al paladar, y añade una nueva dimensión en sabores.
Podemos encontrarla tanto en botellón (más bien botellón) de medio litro o lata de la misma capacidad; así como en barril de 5 litros. Incluso he oído hablar de botellines de tercio, aunque he de reconocer que en la vida he visto uno. La botella de medio anda entre 1,20 y 1,40€, siendo la lata algo más económica, el barril entre 12 y 14€. Especialmente en este tipo de cervezas, debemos desechar la opción de la lata, pues el metal altera el sabor de la misma, eso sí, el barril es una gozada si montáis una fiesta con los colegas. Ahora que se aproxima el verano, una buena barbacoa regada con un barril bien frío, del que te puedes tirar tus propias cañas, es genial. Para probarla lo más recomendable es la botella de vidrio, y beberla en vaso alto de base estrecha y cuello ancho. Así disfrutaremos plenamente de la cerveza (¡que a nadie se le ocurra beber a morro!).
La temperatura de servicio ronda los 10ºC, aunque no conviene tomarla mucho más fría, pues apenas notaremos el sabor del trigo. Al tirarla, conviene no hacerlo todo de una vez, sino conservar un poco en la botella, sacudir la botella a fin de que las levaduras se disuelvan y acabar de servirla. La primera sorpresa se produce al comprobar de que es imposible ver nada a través del vaso lleno, lo que nos da una idea de la calidad de su fabricación y de su densidad. La norma general es siempre dejar dos dedos de espuma, aunque después de probar esta espuma, os animo a dejar un poco más. Es sorprendente el sabor, la cremosidad y solidez de esta espuma. En cuanto al líquido, la Franziskaner destaca claramente por su origen triguero, con el sabor al cereal ligeramente afrutado, aunque quizá excesivamente suave. La presencia de lúpulo tampoco es exagerada, así que tampoco es una cerveza muy amarga. Quizá la única nota un poco decepcionante sea su excesiva suavidad...¿decepcionado? ¡En absoluto! La Franziskaner es una cerveza que define un estilo. La conjunción de sabor, suavidad y una inconmensurable espuma, hacen de ella el prototipo de cerveza de trigo. Todo ello con una muy buena relación calidad-precio.
Si la has probado y te ha gustado, seguramente también te guste la Paulaner Weissbier (eso sí, no la gana en sabor y es algo más cara); por contra si como a mí te ha parecido algo flojilla no dejes de probar la Franziskaner Dunkel (tiene el puntito de carácter que le falta a la normal)

A Favor.- Cuidada elaboración, espuma, relación calidad-precio.

En contra.- Por su densidad a algunos les parecerá pesada, quizá demasiado suave.

Nota.- 9

¿Hay que probarla antes de morir?.- Por supuesto

Un saludo, comentad vuestra opinión.